Suspenden actos masivos religiosos de Semana Santa

Transportistas turísticos, arruinados por los efectos de esta necesaria decisión

Por la pandemia, las autoridades de salud pidieron extremar las medidas sanitarias de prevención de contagios de COVID-19 durante el periodo vacacional correspondiente a la Semana Santa, que en esta ocasión está programada del 28 de marzo al 3 de abril. 

Lo anterior toma especial relevancia después de lo observado durante el “puente” de este fin de semana, cuando se reportó una gran afluencia de paseantes en las playas, principalmente las cercanas a la capital yucateca, lo que especialistas consideran que, de no haberse tomado las debidas precauciones, las consecuencias podrían reflejarse en un incremento en el número de casos en los próximos 15 días. 

Conscientes de esta situación y el riesgo que conlleva la concentración de personas en lugares reducidos y con poca ventilación, la Iglesia Católica anunció que por segundo año consecutivo no realizará actos masivos religiosos durante la Semana Santa.   

El vocero de la Arquidiócesis de Yucatán, Jorge Martínez Ruz, señaló que no se autorizarán actividades como el Viacrucis, la Marcha del Silencio, la Visita a las Siete Casas y el Pésame a la Virgen. 

Debido a que las autoridades civiles no han levantado las restricciones establecidas por los protocolos sanitarios, se mantendrá una estricta supervisión en los accesos a las iglesias en los servicios religiosos, para que se respete el aforo permitido y las medidas sanitarias establecidas. 

El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, presidirá las actividades de la Semana Santa en la Iglesia Catedral, pero sin efectuarse el tradicional Lavatorio de Pies.

El año pasado, recordó, debido al confinamiento las celebraciones se realizaron en los domicilios; sin embargo, este año hay cambios, podrán acceder un número determinado de fieles a las celebraciones religiosas, pero será un aforo del 30 por ciento en cada edificio. 

En el caso de las iglesias ubicadas en la costa, se ha pedido a los párrocos incrementar las celebraciones litúrgicas a fin de que la mayor cantidad posible de fieles acuda y quienes consideren participen, sin que se rebase el número máximo permitido y se cumplan con las medidas de sana distancia, uso de cubrebocas y desinfección en los accesos. 

“Los fieles católicos podrán seguir las representaciones que se realicen de manera privada a través de los medios y las redes sociales, pero no se realizarán actos masivos y tampoco se permitirán procesiones y marchas”, manifestó. 

El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, presidirá las actividades de la Semana Santa en la Iglesia Catedral, pero sin efectuarse el tradicional Lavatorio de Pies. La Adoración de la Santa Cruz, que se prolongaba hasta la madrugada, será más breve y cada templo solo podrá aceptar a un número mínimo de asistentes. 

Y hablando de cancelaciones, por segundo año consecutivo también se tomó la decisión de suspender todas las actividades religiosas que tradicionalmente se realizan en la población de Chuiná, Campeche, evento al que concurren miles de fieles yucatecos y personas de toda la Península y los estados de Chiapas, Tabasco y del sur de Veracruz. 

TRANSPORTISTAS TURÍSTICOS, ARRUINADOS 

Esta situación representa un duro golpe para los transportistas turísticos y para la gente que se dedica a organizar excursiones a dicha población, que en esos días celebra a la Virgen de los Dolores. 

Al respecto, el dirigente en Yucatán de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas, A.C. (Amotac), Andrés Poot Alonzo, refirió que esta situación, aunque es necesaria, es muy difícil de asimilar, porque la Semana Santa y julio y agosto son las dos épocas del año más importante para los transportistas de turismo. 

Debido a que las autoridades civiles no han levantado las restricciones establecidas por los protocolos sanitarios, se mantendrá una estricta supervisión en los accesos a las iglesias en los servicios religiosos, para que se respete el aforo permitido y las medidas de prevención.

“Estas fechas representan una derrama importante, ahora prácticamente está cancelado todo para esta Semana Santa; el año pasado, tan solo yo como empresa, perdí en dos semanas un promedio de 70 viajes a Chuiná, que a un costo de 15 mil cada uno representa una pérdida muy fuerte, superior al millón de pesos”, explicó el entrevistado, quien comentó que la gente tiene miedo de salir en grupos grandes, así es que no se espera la llegada de grupos desde otros estados como antaño. 

CIFRAN ESPERANZAS EN APLICACIÓN GENERALIZADA DE VACUNAS

“Hay valientes que salen a la Riviera Maya o a otros lugares, pero viajan en autos para evitar el riesgo, así es que en verdad que extrañaremos que por la pandemia no podamos viajar a Chuiná y a los otros lugares a los que continuaba la excursión, como a Chiapas, o Acapulco”, destacó el empresario, quien consideró que una gran esperanza de que esta situación cambie es la aplicación generalizada de las vacunas. 

“Ojalá que lleguen pronto para que no perdamos también más periodos vacacionales, como los de julio y agosto”, expresó. 

Finalmente, hay que recordar que el Grupo Pastoral Renacimiento, que es el que se encarga de la organización del Viacrucis Viviente en Acanceh, con motivo de la pandemia suspendió el pasado 19 de febrero la convocatoria para el registro e inscripción de los participantes en las representaciones. 

Es una costumbre que cada primer viernes de Cuaresma del año se haga este registro que, al igual que cualquier otro tipo de reunión, fue cancelada al mantenerse la entidad en semáforo naranja.

Texto: Manuel Pool

Fotos: Cortesía

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