¿Tengo apego a mi pareja?

Por René Emir Buenfil Viera

En terapia de parejas es común que una persona se queje conmigo sobre las acciones del esposo(a), novio(a), esto suele provocar que la otra persona se sienta agraviada y comience a quejarse también en lo que se vuelven acusaciones mutuas del estilo “yo hago (o no hago) esto, pero tú haces aquello” y me preguntan: René ¿por qué es tan dramático(a) / controlador(a) / frío(a) / chantajista / etc. mi pareja?  Entiendo que los reclamos mutuos pueden ser parte del proceso, una necesidad de externar, de comunicar una molestia o una serie de inconformidades, pero como estrategia para conseguir lo que quieren no suelen ser muy efectivos.

Es ahí cuando indago sobre cuáles son los patrones en la relación, los hábitos que sostienen estas conductas. Esto tiene que ver con que muchas veces nos casamos tanto con una imagen de nuestra pareja que no le permitimos ser otra cosa, no queremos que se salga de ese papel, “tú siempre has sido así… tú no eres así” y esto es una trampa porque queremos que nuestra pareja cambie, pero al mismo tiempo tenemos una resistencia a aceptar o reconocer cuando actúa diferente, o lo menospreciamos como algo pasajero, como el típico ejemplo “si me regala rosas, algo hizo”.

También las personas en psicoterapia me preguntan por qué no pueden dejar a su pareja, y parte de la respuesta está en el tipo de apego que tienen hacia esa persona, a la que ya se acostumbraron, al enganche emocional que ya tienen y del cual es difícil salir, entonces exploramos juntos(as) las diferencias entre amar, querer, obsesionarse, aferrarse o resignarse como posturas o actitudes ante la pareja y como terapeuta me toca muchas veces cuestionar estas creencias para abrirles los ojos a las nuevas posibilidades que se van construyendo en el camino.

Es importante identificar el tipo de apego que tienes y responsabilizarte de tu propio apego y no del de tu pareja, y ver qué hacer con esta clase de apego, si las razones por las que estás al lado de una persona son las correctas para ti en ese momento en específico, si siguen teniendo validez y hasta cuándo, pero es más relevante entender el tipo de relación que tienen, el tipo de relación que quieren tener, y si logran ponerse de acuerdo en esto, si logran encontrarse en medio para crear una opción que sea una mezcla de los deseos de ambas personas, y no basadas en caprichos, egos o terquedades.

Descubrir qué motivos, creencias y deseos te unen a alguien puede dar pie a una toma de decisiones más consciente, útil y transformativa. ¿Dependes de tu pareja, en qué aspectos, hay una interdependencia? ¿Cuándo logran armonía o llevar la fiesta en paz y cuándo se alteran y porqué razones? Es complejo manejar los tiempos y los ritmos de tu pareja, sobre todo cuando percibes una disparidad en el avance, cuando sientes que van por rumbos distintos, separados o paralelos, y la esperanza radica en que algún día se encuentren de nuevo.

 

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