Todo listo para las visitas a los cementerios

Después de varios meses reabre sus puertas el cementerio de Xoclán, bajo un estricto protocolo de ingreso con áreas de sanitización, aplicación de gel antibacterial y la toma de temperatura corporal

Cuidando al máximo las medidas de seguridad, este sábado después de varios meses reabrió sus puertas el cementerio de Xoclán para que hoy domingo y mañana lunes, días primero y dos de noviembre, al igual que en el Cementerio General y otros camposantos de la capital yucateca, se espera reciban una continua afluencia de visitantes, para lo cual ya está dispuesto un protocolo de ingreso con áreas de sanitización, aplicación de gel antibacterial y la toma de temperatura corporal.

El equipo de Peninsular Punto Medio visitó ayer por la tarde el Cementerio de Xoclán, donde desde antes de su apertura, a las 9 de la mañana, numerosas personas hicieron fila para ingresar y cumplir con su cita anual para limpiar las tumbas de sus seres queridos y orar por el eterno descanso de sus almas.

En el lugar, donde el sentido de las vialidades se delimitó con vallas metálicas, se contó con el apoyo de la Policía municipal, que montó un operativo de vigilancia, ya que no habría acceso para vehículos. Con el paso de las horas resultó que la afluencia de visitantes no fue la esperada, por lo que se permitió que los autobuses ingresaran para dejar su pasaje a la puertas de la oficina y de inmediato se retiraran. Lo mismo ocurrió con algunos vehículos a los que en esta ocasión se les permitió circular en las calles interiores del Cementerio.

Cabe destacar que por motivo de la contingencia se prohibió el acceso a menores de edad y también se sugirió que las personas mayores de 70 años se abstuvieran de acudir de visita al camposanto, que ayer lució limpio en cuanto a los pasillos.

Junto a los accesos se ubicaron toldos para vendedores de flores y veladoras, que en esta ocasión consideraron que las condiciones climatológicas influyeron para que la afluencia de visitantes no fuera la estimada y por ende sus ventas fueran muy debajo de las esperadas.

“Sabíamos que por las restricciones íbamos a vender menos en estos días, pero con la lluvia que cayó a la una de la tarde de plano dejó de venir la gente”, dijo una de las entrevistadas, quien confió en que las cosas mejorarán hoy primero de noviembre y el lunes 2.

Por los pasillos del cementerio se podía ver a personas que en solitario o acompañadas de una persona se dedicaban a arreglar la tumba de sus seres queridos, o en su caso a supervisar los avances de los trabajos ordenados de mantenimiento a las bóvedas.

Precisamente se observó que esta labor recayó inclusive en trabajadores del cementerio, que en sus tiempos libres se dedicaron a cumplir con la reparación y pintura de los monumentos.

Texto y foto: Manuel Pool

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