Tras festejo arranca el año casi desértico

Las calles de Mérida amanecen vacías, uno que otro vehículo circulaba y hubo quienes se animaron a dar un paseo en bicicleta

En completa calma y de manera paulatina comenzó “a revivir” la ciudad, tras una noche de fiesta en la que por medio de los tradicionales “viejos” se intentaron quemar todas las cosas negativas vividas durante el año que terminó, en el que por primera vez hubo restricciones para festejar y también con respecto a la movilidad vehicular.

Debido a lo anterior, durante la quema de “los viejos” eran nulo el tránsito vehicular, mientras que en la mayoría de las viviendas se disfrutó de un ameno convivio con la presencia solo de muy cercanos, ante la pandemia; inclusive se acabó aquella costumbre de cruzar la calle para felicitar a los vecinos.

Y después del intenso tronar de los petardos y bombitas, a muchos les amaneció escuchando música y conversando, mientras que algunos se alistaban para ir temprano a buscar el autobús para visitar a sus familiares en las poblaciones circunvecinas o para retornar a casa tras festejar en familia.

Así es que poco a poco comenzaron a verse personas a las puertas de la terminal de la calle 60 que esperaban sentados en las escalerillas a que salga el primer camión, mientras que en la zona de hoteles poco a poco comenzaban a salir los turistas armados con sus cámaras para iniciar el recorrido por las calles desiertas de la ciudad.

Y ante la ausencia de vehículos, no faltó quienes tomaran sus bicicletas para irse a dar la vuelta a la plaza grande y alrededores, donde se destacaba la presencia de los trabajadores de aseo urbano que con mucho empeño recogieron los desechos generados en la llamada “Nochevieja”.

En la calle Ancha del Bazar, que horas antes estaba invadida de gente que hacía sus compras de última hora incluyendo sus bombitas, en las primeras horas de este primer día del año, se veía completamente vacía, salvo la presencia de los elementos de la Policía Municipal que vigilaban que todo estuviera en orden, mientras que el equipo de ingeniería vial, atendió una falla en los semáforos en la calle 50 por 59, en La Mejorada.

Cabe destacar que aunque el mercado “Lucas de Galvez” abrió sus puertas de manera normal, era notoria la ausencia de locatarios, pues solo estaba abierto el puesto de uvas y manzanas del buen amigo Manuelito y que en esos momentos era atendido por su mamá.

Lo mismo ocurría en el área de pescados, donde solo se encontraba preparando su mercancía Josué Acosta, quien esperaba tener algo de venta ante la ausencia de la mayoria de sus compañeros.

En esos momentos de la mañana, ante la escasez de transporte, muchas personas optaron por irse caminando al centro, mientras que a la terminal de la línea Centro, llegaban decenas de personas a las que les tocó trabajar en este día.

Fue hasta después de las nueve que comenzaron a abrir sus puertas algunos establecimientos comerciales en el centro de la ciudad, especialmente las farmacias y panaderías.

Texto y foto: Manuel Pool

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