Tulipanes, un grato recuerdo de la Mérida de ayer

Este centro de diversión era atractivo por su cenote natural, en el que hacían sacrificios mayas, además de que vio pasar grandes leyendas de la música, incluido el maestro Armando Manzanero

La nostalgia se apodera de los meridanos cuando se habla de “Tulipanes”, aquel centro turístico en el que Armando Manzanero inició su carrera como pianista en la década de los años cincuenta, y cuyo principal atractivo era su cenote natural, donde inclusive se realizaba la representación de un sacrificio maya que era muy gustado por el turismo que llegaba al lugar en aquellos famosos autobuses “Mayarama”.

Hoy, el lugar ubicado a espaldas del terreno en el que se ubica la antena de conocida televisora en la Colonia Industrial,  está en el abandono, pero bien vale la pena hacer un viaje al pasado para rememorar las épocas de gloria de este lugar, cuya historia inició en la década de los años cuarenta, cuando su primer dueño era el señor Augusto Rosado, mientras que su yerno, Luis Novelo, se encargaba de la administración.

Acerca de aquel espectáculo del sacrificio, el profesor Elías Castro Medina compartió en la página Mérida en el tiempo, “Yucatán en la Historia”, que en 1967, el Ballet Maya de Rubén Duarte inició con este show en el que los danzantes metían los pies al fuego y se  “sacrificaba” a la princesa. Su corazón se lo aventaba al dios Chaac, y quien lo representaba nadaba por la parte de atrás del cenote y se asomaba para recibir el corazón.

Dicen que era realmente asombroso y espectacular el show, y que los espectadores quedaban impresionados cuando el actor bajaba por una escalera vertical en la parte de atrás del cenote y salía al final de lo profundo causando una gran sorpresa.

Por el escenario de “Tulipanes” pasaron los ídolos del rock, como Manolo Muñoz, además de muchos artistas de la talla de Imelda Miller, Plácido Domingo con su madre Pepita Embil, Lola Beltrán, Pedro Vargas, Los Panchos, José José, Marco Antonio Muñíz, Guadalupe Trigo con Los Monjes y lo mejor del radio y el cine de habla hispana en la llamada época de oro.

En cuanto a los artistas locales que engalanaron el lugar, está muy presente en la mente de los meridanos las brillantes actuaciones de la pareja regional “Ponso y Chela”, y qué decir de las presentaciones de doña Ofelia Zapata “Petrona Che”, conocida de esta manera por su participación en la obra “Rosario de filigrana”, y quien fue creadora del grupo femenil Copacabana, del cual salieron muchas artistas.

De ella se recuerda que apoyó a Armando Manzanero en sus inicios  como pianista en el centro nocturno “Tulipanes” para que pueda acompañar con su piano a los artistas que llegaban a cantar, escribió don Julio Machay en su gustada página de Facebook “Historias, Relatos y Cuentos de Yucatán”.

En esta misma página, don Marco Antonio Berzunza relató que cuando don Augusto Rosado, el primer propietario del lugar, se fue a Cancún a mediados de los 70, la gerencia del lugar quedó a cargo de José D. López. Es en esa época, 1974, cuando lo renta para mediodía Jorge Medina.

Después lo compra Viajes Bojórquez a finales de los 70 y en los 80 lo adquirió Marcos Pasos, quien falleció recientemente, escribió el también integrante de Los Deltons, quien recuerda que en 1976 fue testigo de un incendio del lugar que, en la actualidad, según se aprecia en las fotografías compartidas por el buen amigo Wilbert de Atocha Uc Baez, se encuentra en total abandono.

Texto: Manuel Pool Moguel

Fotos: Cortesía

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