Un año perdido

Por: Armando Escalante 

Transcurrió un año desde que el México moderno se jugó una última carta antes de declararse por vencido. Antes, muchos millones de electores salieron a las calles a decidir un futuro que creyeron de una manera pero que han comenzado a ver de otra transcurrido el primer año del gobierno de Manuel López Obrador.

Millones que de buena fe, esperanzados, creyeron que no les faltarían las medicinas, que seguirían teniendo seguro popular, que las estancias infantiles seguirían funcionando, que los tratamientos contra el cáncer de sus hijos estarían como siempre en los hospitales y que su fuente de trabajo se mantendría segura.

Eligieron creyendo que cerrar Los Pinos al gobierno y abrirlo a la gente, era la gran cosa, que vender los aviones que eran para servicio del pueblo y no de un dictador, era lo mejor y que quitarle camionetas blindadas a los funcionarios serviría de algo.

Votaron los mexicanos sin saber que desde hace un año miles de personas serían despedidas de sus empleos, como le pasó a los 75,000 trabajadores que estaban construyendo el aeropuerto de Texcoco, y que fueron víctimas de un capricho presidencial; e igual eligieron sin saberlo porque tan solo este año se pagarán cerca de $420 millones por tener abandonado en un patio de California, el avión presidencial, por la excusa de que lo iban a vender.

Haría un largo recuento del saldo de los daños todo este primer año del presidente pero no acabaría, así que solo advertiré que lo perdido este 2019 difícilmente volverá a recuperarse y es la libertad y el confiar en que el gobierno nos dejaría ser libres para votar. Hacia allá va el siguiente golpe: nos van a quitar las elecciones democráticas e independientes para volver 30 años atrás.

El xix.- La marcha de ayer domingo en muchas ciudades del país, se caracterizó por reunir a miles de mexicanos que vemos más allá de lo que miran los que fueron a la plancha del zócalo capitalino. Es decir, marchamos los que nos dimos cuenta con antelación de lo que otros se han tardado en observar o creer. En el caso de Yucatán, dará más trabajo hacer conciencia porque no hay un solo liderazgo abanderando la causa, nadie, ya que quienes podrían encabezar el movimiento trabajan en el gobierno o están retirados y no pueden dar la cara por ahora.

Debo decir que a muchos les molestó la presencia policíaca de decenas de agentes de la SSP en los costados del Monumento a la Patria, porque -consideraron- era una intimidación. Yo les expliqué que esos agentes, incluso mujeres policías, estaban ahí para resguardar a la gente libre de la presencia de posibles provocadores del bando rijoso y violento que respaldan al autoritario Manuel López.

Como se sabe, durante este 2019, es cuando más líderes o activistas de diversas causas, han sido asesinados en el país. Eso además de los 32,000 ejecutados que ya hay, la cifra más alta de la historia de México, sin que sepamos que el presidente haga algo más que mandarles abrazos.

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