Vendededores ambulantes, un dolor de cabeza para turistas

El problema de las chiapanecas y los “jaladores” o “enganchadores” sigue siendo una queja recurrente del sector turístico sin que las autoridades estatales y municipales quieran resolver. Tanto los excesos del número de ambulantes, como la falta de regulación establecen una muy mala imagen para turistas y visitantes y nadie quiere intervenir, sostiene el sector comercial y de servicios.

Michel Salum Francis, presidente de la Canaco-Servytur de Mérida, ha insistido en que la autoridad aplique la ley para resolver este problema; sin embargo, no hay control, no hay forma de detener el creciente número de mujeres y hombres que acosan a los visitantes y las autoridades municipales no atienden debidamente.

Sobre el mismo tema, Héctor Navarrete Medina, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán (AMHY), ha reiterado la necesidad de establecer un marco regulatorio, tanto para la ubicación de las ambulantes con ropa, como para los “jaladores” o “enganchadores” que se encuentran en el Centro Histórico que trabajan sin control y timan a turistas con paquetes y servicios.

A este respecto, Jorge Escalante Bolio, ex presidente del Consejo Empresarial Turístico de Yucatán, insistió que, este “dolor de cabeza” crece y se multiplica y luego de más de 10 años que los hoteleros han insistido con el gobierno se atienda y tenga resultados, las cosas continúan peor y cada vez más complicado.

“Nadie sabe el número de chiapanecas que venden en las calles, nadie tiene un control de la ropa, los productos que venden y su procedencia y tampoco nadie quiere resolver este problema que se ha exigido a la autoridad municipal y estatal que se acabe”, respondió.

Hemos insistido con el Ayuntamiento hacer cumplir las leyes, no solo por la venta desleal para el comercio, sino por los excesos y situaciones de mala imagen que brindan a los visitantes que son acosados y muchas veces timado con productos extranjeros que venden como locales y sin el reparo en dar el valor del producto que ofrecen.

Sobre el mismo problema de los “jaladores” o llamados también “enganchadores”, que están instalados en puntos estratégicos en el Centro Histórico y que venden paquetes de servicios para rentadoras, hoteles, paseos y empresas externas bajo comisión para turistas, señaló que, se ha insistido con el ayuntamiento en que tengan un registro, tengan un padrón de las empresas que venden con estos jaladores, para fincar responsabilidades sobre fraudes o quejas por malos servicios.

Apuntó que, las condiciones en las que venden servicios, obligan a una mala imagen, no están capacitados, no conocen los productos que se venden y los comisionistas no registran estas ventas, por ello, las condiciones de su trabajo deben de ser reguladas y debe de darse un orden en los mecanismos de atención para los turistas que atienden.

En ambos casos, se expuso se han planteado estos problemas al ayuntamiento para su solución y tras diez años de exigencias, no sucede nada, las cosas van a peor, porque sigue aumentando el número de chiapanecas y jaladores y no hay respuesta de parte de las autoridades correspondientes para detener este problema, el caos, el abuso y la mala imagen no se resuelve y crece, dijo el empresario.

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