Viene lo peor de la pandemia

Esto no es un juego, no hay tratamiento. La mutación del virus hace cada vez más difícil combatirlo, afirma médico.

Al igual que en todo el mundo, en Yucatán se viven momentos de incertidumbre y miedo ante lo que pueda ocurrir con el coronavirus en los próximos días.

“Si bien ya entramos en la Fase 3 en la que los contagios son exponenciales, aún no estamos viviendo lo peor”, advirtieron médicos del IMSS asignados a las Unidades Médicas de Altas Especialidades (UMAE), quienes enfrentan en primera línea los casos de COVID-19, al hacer lo humanamente posible y sacar el trabajo con lo que se tiene a la mano.

“Será una suerte que te toque o no contagiarte de COVID-19, hasta el momento Yucatán ha estado muy tranquilo, hay voluntad de los médicos, tienen la capacitación adecuada para manejar los casos, pero los recursos escasean”, expresaron los galenos, que una vez más piden se les entreguen los equipos de protección adecuados para realizar su labor, ya que sin caretas ni cubrebocas N95, el personal médico tiene que improvisar, por lo que hay el temor fundado de que sean contagiados.

“Esto no es un juego, no hay tratamiento y se han estado colando casos, un amigo ya murió, otro está ingresado y muchos están en cuarentena, a pesar de las medidas de prevención que estamos tomando”, relató angustiado un médico, quien advirtió que la mutación del virus está haciendo cada más difícil combatirlo.

“No estamos preparados, la tasa de letalidad es alta y no se sabe aún mucho de este virus, que es como una moledora de carne que te mata a ti y a los que te rodean y no depende ni de tu cuerpo y ni de tu condición física”, manifestó este especialista.

Recalcó que este mes será el peor en cuanto a número de contagios, por lo que incluso pidió a la ciudadanía no salir, a menos de que sea algo esencial, una urgencia.

“A título personal, pienso que se va a prolongar la etapa de aislamiento, no hay fecha exacta para que pueda bajar la curva de casos; lo que se busca ahora es contener, y que no sean más los casos que se presenten en un tiempo tan corto y que pueda esto saturar los servicios”, comentó otro de los médicos, quien consideró que las autoridades del IMSS han bajado la guardia en materia de prevención, ya que el módulo de desinfección no opera de manera regular.

Como si fueran delincuentes

También se quejaron del trato de los elementos de la Guardia Nacional, pues aseveraron que en sus revisiones los tratan como si fueran delincuentes.

Pero no solo en el IMSS hay problemas, ya que en el Hospital General Agustín O’Horán, lugar en el que se ha habilitado un espacio con 22 camas para pacientes con COVID-19, ha trascendido que también han ocurrido problemas que pueden traer serias consecuencias.

“Por supuesto que son errores involuntarios en el manejo de posibles casos positivos, que en una primera instancia no son considerados y se regresa a los pacientes a casa; sin embargo, por tener calentura o fiebre estos regresan a urgencias, donde se confirma la sintomatología, pero mientras tanto ya se pasearon por toda el área contagiando a quién sabe cuánta de la gente que está en la sala de espera que, para variar, está saturada”, externó otro de los médicos, quien pidió omitir su identidad para evitar posibles represalias.

Llaman a extremar precauciones

Iniciamos el que puede ser el último mes de cuarentena, y el epidemiólogo del Hospital O’Horán, Salvador Gómez Carro, indicó que por el momento las proyecciones para el Estado de Yucatán son las esperadas y confía en que se podrá levantar el aislamiento conforme a lo planeado.

“No hay que echar campanas al vuelo, de nosotros dependerá que esto sea así, si respetamos las peticiones que la autoridad ha establecido”, señaló el especialista.

En ese sentido, exhortó a no bajar la guardia ya que es de primordial importancia mantener la sana distancia y evitar aglomeramientos para prevenir los brotes de casos.

“El problema está en los lugares donde las personas tienen mayor contacto, por ello se recomienda en el transporte público el uso del cubrebocas y se pide a la gente que no tiene nada que hacer en sitios públicos, sobre todo los adultos mayores, que mejor que se queden en casa y que las actividades que tienen que hacerse fuera de casa lo hagan los jóvenes”, afirmó.

Asimismo, pidió tener en cuenta que en esta epidemia corren más riesgos las personas adultas mayores, además de quienes tienen una comorbilidad o enfermedad crónica debilitante del sistema inmunológico.

Algo que es importante reconocer es el compromiso del entrevistado, quien a pesar de que ya cuenta con una edad que le permitiría estar lejos de los hospitales en estos momentos de crisis y alto riesgo de infectarse de coronavirus, prefirió escuchar el llamado del deber y atiende a personas con COVID-19 en el O’Horán, en un área donde dijo, hay mucha reducción de riesgos.

“Mantener la disciplina y la paciencia nos conviene más que estar afligidos por estar padeciendo de casos graves de la familia, sigo trabajando, estoy trabajando en el área COVID, a pesar de la edad, decidí hacerlo, porque tengo confianza de que vamos a salir bien librados; si veo que hay otra circunstancia que me obligue a tomar otra decisión lo haré, pero mientras estoy trabajando en el hospital, una semana aquí y luego en otras áreas”, comentó.

Gómez Carro afirmó que el espacio habilitado en el Hospital O’ Horán se encuentra en otra ubicación exterior dentro de los límites del nosocomio, aparte del resto de los pacientes habituales, los médicos y personal de salud, que están completamente organizados.

“Ahorita estoy en la recepción de pacientes, en vigilancia de los que pasan al hospital”, contó el entrevistado al equipo de Peninsular Punto Medio, y agregó que muchos llegan con la idea de que tienen COVID-19 y resulta no ser así.

“De los cuatro o cinco pacientes que llegan en un día por esta situación, solo la mitad o la tercera parte cumple con los criterios para ser declarados pacientes COVID”, detalló el médico.

No obstante, ante el riesgo de que en verdad se contagien, a quienes no tienen un cuadro grave o no presentan indicios de problemas de neumonía, se les envía a casa.

Recordó que hay un teléfono para que las personas, antes de ir a un hospital, puedan llamar y se les brinde orientación, y así no se saturen los servicios.

Finalmente, mencionó que en estos momentos se ha entregado equipo de protección al personal que labora en estas áreas especializadas con pacientes de COVID-19.

Texto y foto: Manuel Pool

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