Cinco victorias del feminismo

No soy de las que cantan victoria con facilidad. Y del mismo modo no suelo apreciar a quienes hablan del progreso acumulado en relación con la igualdad de género como algo que debemos agradecer. La desigualdad, para empezar, no debería haberse creado/construido jamás.
Tenemos un largo camino por delante; tanto que hacer hasta lograr desmontar los pilares del patriarcado. Presenciar episodios tan lamentables como el del alcalde de Lecrín o Juan y Medio (España) hacen a una a menudo valorar si la barrera es demasiado insalvable, pero en 2017 hubo suficientes señales como para creer que un futuro distinto es posible:
1. La Marcha del siglo. En enero de 2017, queriendo enviar un mensaje a la administración Trump, 4 millones de mujeres y aliados se manifestaron en distintas ciudades del mundo. Fue una marcha histórica no solo en contra de un presidente, sino en contra de un sistema que empodera a hombres y les concede aún más poder pese a los abusos cometidos en contra de las mujeres.
La marcha no hubiese sucedido de no ser por Teresa Shook, quien la noche de la derrota de Hillary Clinton en las presidenciales creó un evento en Facebook llamando a otras mujeres a unirse a ella para marchar a Washington. En tan solo un día el evento amasó 10 mil interesados, y el resto… es historia.
2. Wonder Woman arrasa en taquilla. Con un éxito de taquilla sin precedentes, en junio Wonder Woman desafió a quienes durante décadas contribuyeron a afianzar la creencia de que las películas de superhéroes con mujeres al frente están abocadas al fracaso.
3. Reese Witherspoon y Cardi B. 2017 fue también el año en el que Reese Witherspoon se convirtió en la productora más hip de una industria, la cinematográfica, en la que tradicionalmente han sido hombres los que decidían el tipo de historias a contar y el retrato que estas hacían de las mujeres. La serie Big Little Lies así como Gone Girl y Wild han alzado a Reese a la cima de Hollywood. “Time’s Up” es su última contribución para avanzar la igualdad de género.
4. #MeToo. En 2017 un hashtag creó el espacio, online y offline, para tener las conversaciones que los medios tradicionales y la sociedad habían estado ignorando durante décadas. Facilitado por la increíble labor de reporterismo del The New York Times y The New Yorker, este octubre la etiqueta #MeToo (“yo también”), creado por la activista Tarana Burke allá por 2006, adquirió vida propia.
El hashtag, y los cientos de miles de historias que lo acompañaban, lograron iniciar una conversación y hacer ver a los hombres que los de Weisntein, Louis C.K., etc., no son incidentes aislados, sino que forman parte de una cultura que ha permitido el abuso indiscriminado de la mujer durante décadas.
5. Más allá del “feminismo blanco”. En 2017 una mujer mestiza y divorciada se comprometió con un príncipe, introduciendo a los miembros de la corona británica, y por ende a Inglaterra, en una nueva era. También en 2017, Viola Davis se convirtió en la primera actriz de color en ostentar un Oscar, Emmy y Tony por dar vida a personajes, mujeres de color, cuyas historias fueron durante mucho tiempo excluidas de la historia del cine.
El “feminismo blanco”, tan dominante en las últimas décadas, está por fin poco a poco dando paso a una lucha por la igualdad de género que entiende de distintas identidades y de la necesidad de dar apoyo a las identidades más discriminadas.

 

Por Irene Pedruelo*
Twitter: @ipedruelo

* Escritora y periodista afincada en Nueva York.

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