Miles de yucatecos despiden el reinado de Momo

En una jornada donde prevalece el calor y la alegría concluyen los festejos del Carnaval en la entidad. Unas 160 mil personas se reúnen en Xmatkuil para la Batalla de Flores, en tanto 200 mil almas invaden el malecón del puerto de Progreso para disfrutar del último día de la celebración de la carne.

 

CERCA DE 200 MIL PERSONAS se reunieron ayer en el malecón tradicional “Romero Frías Bobadilla” para disfrutar de la “Batalla de las Flores” del Carnaval de Progreso 2018, “El que lo vive, lo goza”, donde los porteños y visitantes locales y nacionales disfrutaron de un alegre derrotero que incluyó más de quince carros alegóricos.

Continuando con la magna fiesta dedicada al Dios Momo en Progreso, ayer, miles de personas disfrutaron de la música, el son y el ritmo de todos los que participaron en el cierre de los paseos de Carnaval.

Más de 500 personas distribuidas en aproximadamente quince carros alegóricos, pusieron de buen humor a los progreseños y visitantes, meridanos y turistas nacionales y extranjeros, que llegaron expresamente para disfrutar del carnaval, el sol y la playa.

El desfile, realizado en el llamado martes de “Batalla de Flores” permitió que el puerto obtuviera una importante derrama económica, siendo notoria la ocupación de todos los restaurantes y hoteles ubicado en las cercanías del malecón tradicional.

Durante el derrotero de más de un kilómetro, con tres vueltas al malecón, estuvieron los soberanos juveniles, Adela I y Javier I así como los infantiles, de la tercera edad y capacidades especiales.

A lo largo del recorrido elementos de Seguridad Pública y Tránsito, además de Protección Civil estuvieron encargados de coordinar el paso de la caravana de los carros alegóricos.

Para hoy miércoles, a partir de las 19 horas, se llevará a cabo la “Lectura del testamento y quema de Juan Carnaval”, en el estacionamiento del Palacio Municipal, concluyendo así las fiestas carnestolendas.

Calor humano en martes de carnaval

El telón bajó en Plaza Carnaval, donde 160 mil visitantes de Mérida y otros puntos de la entidad acudieron a despedirse de las celebraciones al dios Momo. Las comparsas, animadores y los reyes titulares, Mosk I y Tony Nusa I, dieron todo en el desfile en el que participaron 14 contingentes y 13 carros alegóricos.

Las batucadas sonaron, contagiando la alegría e invitaron a mover los pies, hombros o cualquiera de las partes del cuerpo, de los participantes y asistentes que suspiraban a cada paso que los acercó al final del derrotero.

A espaldas de las gradas, los papeles en azul y plateado cayeron al suelo pavimentado, que contrastaban con el verde de los árboles y el zacate del recinto ferial, que durante cinco días acogió a medio millón de súbditos de otras deidades profanas como Baco y Eros.

Pese a estar lejos de la ciudad y perdidos en la Reserva Ecológica de Cuxtal, el ambiente familiar predominó. Los niños no perdieron su capacidad de asombro al ver el carro alegórico de la Coca-Cola, que trajo a los personajes de la película “Coco”.

Además, fueron quienes más aplaudieron a los contingentes, cuyos integrantes esbozaron una sonrisa que ni los rayos del sol desdibujó y cumplieron con ejecutar coreografías que parecieron más pasos de zumba que bailes tropicales o samba.

En comparación con anteriores ediciones, faltaron más celebridades. El actor Eleazar Gómez cumplió con el protocolo desde su carro alegórico, saludó a sus fans y se autorretrató. Los Wapayasos, la sensación del momento, se bajaron del Turibús de la radiodifusora que los trajo y mostraron sus trabajados “lavaderos”.

Quien no pudo faltar en la pachanga es Pameli Merry. La sexagenaria mujer fue presentada como la celebridad local que es, y mandó besos volados a quienes la saludaban.

La gran ausencia fue Tila María Sesto, quien desfiló en el contingente de una concesionaria de automóviles, pero dejó sola a su compañera de conducción Chepita Kakatúa, quien estuvo acompañada de un fulano que se caracterizó por hacer un pésimo trabajo.

Si algo bueno tuvieron el dúo de las mestizas fueron las rutinas de chistes actualizados, empatía con el público, respeto entre ellas, manejo de los tiempos, dinámica con las comparsas y los demás locutores, y mucho carisma.

El sujeto que acompañó a Chepita apenas emitió palabras, cortaba los chistes, no se entendió lo que dijo y tuvo cero química con su compañera.

Después del desfile, los asistentes disfrutaron de los eventos artísticos que se ofrecieron en Plaza Carnaval, en las instalaciones de la Feria Yucatán Xmatkuil, y que finalizó con el espectáculo de Christina Nodal, quien interpretó sus más grandes éxitos.

Vecinos

La participación de los vecinos no pudo faltar, habitantes del Fraccionamiento Jardines de Nueva Mulsay II, Ciudad Caucel, colonias Díaz Ordaz, Vicente Solís y del suburbio de Xcalachén, entre otros, participaron en esta edición que tuvo por lema “La fiesta que nos une”.

 

Texto: Irbin Flores Palomino
y José Luis Chavarría.
Fotos: Juliana Sepúlveda
y Manuel Pool Moguel.

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