2019 , ¿Igual o peor?

El balance que podemos hacer al concluir un año tan convulso como fue 2018, es que pese a todo, salimos adelante, sobrevivimos, pese a las circunstancias tan difíciles que se vislumbraron para todos, sobretodo en la segunda mitad del año que terminó tan lleno de acertijos y cambios tan abruptos como los que vivimos a partir del proceso electoral. El nuevo año no depara mejores condiciones que el anterior, a juzgar por la gran cantidad de sucesos que esperamos se sigan dando, en especial con tantos movimientos en la vida política y económica de la Nación.

Sin embargo, abrigamos esperanzas de que esos hechos no representen daños a la sociedad y solo sean arena mediática de las RRSS. En las redes sociales, permanentemente leemos casos y cosas derivadas del cambio de gobierno, en especial desde la dureza del Twitter, donde parecen concentrarse las batallas más cruentas entre los bandos políticos que se han recrudecido por temas tan duros como los miles de despidos de trabajadores de gobierno que ahí se exponen.

En las últimas semanas hemos leído en diversas publicaciones de esa red, las reacciones que han tenido los usuarios que consumen esas informaciones para con los afectados: desde lamentos y solidaridad hasta “festejos” y burlas de quienes creen que esos despidos son más que merecidos.

Y es que con la división que impulsa el presidente López con ese estilo tan particular de hablar con mofa, sorna, con puras puyas y descalificaciones haciendo parecer que todo lo que es gobierno es malo y es corrupto, lo único que ocasiona es acrecentar la división entre los mexicanos y generar odio entre unos y otros, dejando en riesgo a cualquiera que no piense como él o se someta a sus designios.

Las redes se han llenado estas últimas semanas de fotografías, videos y mensajes de los despedidos de la burocracia, muchos de los cuales sin duda, son gente que ciegamente creyó en AMLO sin reparar en que lo dejaría sin empleo. Mal y de malas este 2019 si sigue usándose la política para enfrentar a los adversarios y a la vez, al puro estilo de Trump, mandar mensajes de odio y supremacía por encima de los contrarios.

En la burocracia federal, como en muchos otros casos, hay gente buena y mala, y de todos esos miles de despedidos sin duda, habrán muchos que son los que realmente trabajaban y sí querían y necesitaban su trabajo. Y hasta votaron por su verdugo.

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