Ali hados

Por Carol Santana

Una de las desventajas de ser feminista en el Internet es la cantidad de acoso virtual, ya sean comentarios o doxing del cual se puede ser víctima.

En general, no tienes que ser una activista para saberlo. Las mujeres en el Internet sufren acoso de cercanos y desconocidos, algunos más normalizados que otros. Fotos de genitales, amenazas de muerte y de violación o un constante hostigamiento virtual a través de una o varias cuentas, son los ejemplos más cercanos.

Desde que iniciamos Somos Violetas, lo teníamos claro. Era muy probable que una horda de machitos trolls —o como les decimos, machitrolls— nos iban a molestar.

Hasta la fecha nos han mandado a la cocina, nos han explicado por qué el patriarcado no existe y nos han acusado de promover la muerte de infantes. Entre muchas otras cosas.

Cada que publicamos algún meme o hablamos sobre algún suceso nunca falta el comentario o mensaje nefasto, grosero y amenazante. Por eso, cuando esta semana decidimos publicar un hilo de “Ali hados” feministas basados en personajes y personalidades de la cultura pop, el acoso no nos sorprendió para nada.

Lo que sí lo hizo fue el discurso de odio que poco a poco se ha ido modificando, y la popularidad y validación que cada vez más va teniendo una fuerza en nuestro día a día.

Hace una semana, el comediante Chumel Torres se quejaba de la supuesta censura que sufría por sus chistes clasistas, racistas y misóginos. Muchos de sus fans, incluyendo comediantes como Adal Ramones y Eugenio Derbez se pusieron de su lado diciendo que las bromas son bromas y debemos aprender a reírnos de todo.

El problema con no aceptar que hay bromas hirientes que normalizan la violencia contra ciertos grupos es precisamente que mientras más nos parece divertido burlarnos de los que históricamente han sido oprimidos, más normal nos parece violentarlos. Se nos hace chistoso, ¿no?

Dentro de las cosas que más nos impactó esta semana fue observar que la mayoría de esos machitrolls era adolescentes. Chicos que cuando mucho tendrían 17 años y nos andaban deseando la muerte por burlarnos de Sheldon Cooper y señalar el machismo que lo rodea.

Hubo uno que hasta se creó otra cuenta después de que lo bloqueamos.

Al final, lo más sencillo es ignorarnos, pero lo que nos da más miedo es saber que esas personas, con ideas de odio tan arraigadas, conviven todos los días con mujeres, y no les da nada de vergüenza desearles que las violen ni que las maten porque les da risa.

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