Biden gana la presidencia de EUA

El demócrata derrota al republicano tras un escrutinio agónico, y se convierte en el  presidente 46 de Estados Unidos

Estados Unidos ha cambiado el paso y puesto punto final a la era Trump. El demócrata Joe Biden derrotó al republicano en las elecciones presidenciales tras un escrutinio agónico, que comenzó el martes por la noche y dura ya cuatro días. Una marea de votos, con especial fuerza de las mujeres, los jóvenes y las minorías, decidió expulsar de la Casa Blanca al magnate neoyorquino que llevó el populismo más agresivo, rayando en lo xenófobo, al centro del poder. La victoria de Biden, un político moderado de 77 años, se enfrenta a un Donald Trump declarado en rebeldía, que ha decidido llevar a los tribunales el resultado agitando infundadas acusaciones de fraude. Su caída no implica el fin del ideario trumpista, pero sí refleja que la unión de los votantes demócratas es más numerosa y representativa de este país que la derecha blanca a la que él ha apelado durante cuatro años.

Biden será presidente después de las elecciones más insólitas y trascendentales de la historia reciente, marcadas por la pandemia y por una ola de participación que no se había visto en 120 años. La última actualización del conteo en Pensilvania el sábado por la mañana certificó a Biden ganador de ese territorio clave y, con él, vencedor de los comicios. Había sobrepasado los 270 votos electorales requeridos para conquistar la Casa Blanca y Trump se acababa de convertir en el primer mandatario de los últimos 25 años que pierde una reelección (después de George Bush padre, en 1992) y el tercero en sufrir semejante derrota desde la Segunda Guerra Mundial (Jimmy Carter en 1980).

En cuanto los grandes medios de comunicación certificaron la victoria, cerca de las 11:30 de la mañana (hora de Washington), las calles de las grandes ciudades estallaron de alegría y el centro de la capital, una urbe rabiosamente demócrata, se convirtió en un mar de bocinas de automóvil, en grito un interminable. La rabia de las urbes progresistas, de los afroamericanos y de las mujeres había inundado las urnas y, luego, llevó la euforia a las calzadas. Kamala Harris, de padre jamaicano y madre india, será la primera mujer vicepresidenta de la historia de EE. UU. Se acaba de romper una barrera.

El vicepresidente de la era Obama ha logrado una victoria rotunda. Con los resultados hasta el sábado, ha obtenido cuatro millones más de votos populares que Trump, lo que supone una ventaja de casi tres puntos porcentuales (una de las más elevadas en los últimas décadas). Ha recuperado los tres Estados clave del cinturón industrial que sentenciaron a Hillary Clinton en 2016 por muy poco (Michigan, Wisconsin y Pensilvania), conservado todos los territorios que esta ganó y acaricia, además, la conquista de feudos republicanos como Arizona y Georgia, que no escogían a un presidente demócrata desde los años noventa.

invita a superar la división

“Seré el presidente de todos los estadounidenses, independientemente de que me hayan votado o no”, prometió Biden nada más confirmarse el resultado.

El presidente electo de Estados Unidos invitó ayer a los estadounidenses a dejar atrás la división que ha imperado durante el Gobierno de Donald Trump e instó a que todos se den “una oportunidad”.

“Tenemos la oportunidad de vencer la desesperanza y construir una nación de prosperidad y con propósito”, dijo Biden durante su discurso de victoria desde Wilmington (Delaware), acompañado de la vicepresidenta electa, Kamala Harris. El veterano líder demócrata prometió que buscará ser un mandatario que “una” al país, en vez de “dividirlo” y por ello se dirigió a los votantes de Trump, que ha recibido el apoyo de más de 70 millones de estadounidenses en estas elecciones.

“A quienes votaron por el presidente Trump, entiendo su decepción esta noche. Yo mismo he perdido un par de elecciones. Pero ahora, démonos una oportunidad. Es hora de dejar de lado la dura retórica. Bajar la temperatura. Para volver a vernos. Escucharnos de nuevo”, dijo Biden.

Para ello, el que fuera vicepresidente de Barack Obama entre 2009 y 2017 pidió a los estadounidenses que no solo tengan fe en el país, sino que también la propaguen, al acordarse de los consejos que le daban sus difuntos abuelos.

“Me acuerdo cuando era un niño cómo mi abuelo me decía al salir de nuestra casa en Scranton ‘Joey, mantén la fe’, y nuestra abuela cuando todavía vivía me decía ‘no Joey, propágala’. ¡Propaga la fe!”, afirmó.

Biden aprovechó su discurso, que duró unos quince minutos, para agradecer especialmente a la comunidad afroamericana que votó en masa por él.

Texto y foto: Agencias

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