Chavistas advierten que defenderán a Nicolás Maduro con fusil en mano

Cientos de simpatizantes radicales del presidente venezolano, Nicolás Maduro, e integrantes de los llamados “colectivos” chavistas, aseguraron ayer que lo defenderán con el “fusil en la mano” y en “cualquier escenario”.

Estas declaraciones se conocen a sólo días de que el gobernante jure un nuevo mandato que no reconocen la oposición y parte de la comunidad internacional.

Según los colectivos, un sector de la oposición sigue directrices de Estados Unidos para desestabilizar el país, derrocar a Maduro y poner fin así a la revolución bolivariana, en el poder desde 1999.

Es por ello que todos los chavistas que tengan “las bolas para defender esto -la revolución- con fusil deben dar la cara”, según dijo en la concentración de ayer el dirigente Jorge Navas.

Los chavistas recorrieron parte del oeste de Caracas en motocicletas y vehículos, al tiempo que gritaban consignas a favor de Maduro y en contra del recién designado presidente del Parlamento, Juan Guaidó, a quien el propio Navas calificó como un “diputadillo traidor”.

La concentración terminó en el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos de Hugo Chávez, y cuyo pensamiento los chavistas señalaron hoy que deben reivindicar todos los días.

“Lo han pretendido minimizar, pero nosotros debemos resaltar la figura de Chávez hasta la muerte”, dijo a los congregados otro dirigente colectivo que no fue identificado.

Los colectivos, que según la oposición venezolana constituyen un grupo de choque del chavismo, han dicho que estarán en las calles hasta el próximo 10 de enero, cuando Maduro asuma un nuevo mandato que la oposición y parte de la comunidad internacional han dicho que no reconocerán.
Con todo, el propio Maduro reiteró ayer que jurará de nuevo como presidente para “cumplir la voluntad popular” expresada en su triunfo electoral en los comicios del pasado 20 de mayo -tachados como fraudulentos- y que dará respuesta “recíproca” a los Gobiernos e instituciones que lo desconozcan.

SIN BENDICIÓN

Los obispos venezolanos alertaron ayer que “todas las dudas” enmarcan la jura que hará Nicolás Maduro este venidero 10 de enero, un nuevo mandato presidencial que la oposición y parte de la comunidad internacional señalaron que no reconocerán.

“¿Legítima?, ¿ilegítima? La historia, cuando sea el momento a través de los actores que propiciaron unas elecciones tan dudosas en un marco de ventajismo, dará su veredicto”, dijo el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor José Luis Azuaje, al leer un comunicado ante periodistas.

Sostuvo, además, que el Gobierno de Maduro ha causado “un deterioro humano y social en la población y en las riquezas de la nación”.

Así, un nuevo mandato de Maduro “se ha hecho ilegítimo y moralmente inaceptable”, añadió Azuaje al continuar la lectura del escrito, y en el marco de la Asamblea Ordinaria de la iglesia venezolana.

Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras del mundo, atraviesa una grave crisis económica expresada en hiperinflación, fallos en los servicios públicos y escasez de alimentos y medicinas.

“Con este racimo de deterioro, podemos imaginarnos los sufrimientos que tendrá que pasar el pueblo en un nuevo período de Gobierno, si no se ponen las correcciones necesarias que pasa por un cambio integral de política y de actores políticos”, reiteró Azuaje.

Igualmente puntualizó que la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), cuya nueva directiva se instaló el sábado, es “el único órgano democrático vigente”, al tiempo que exhortó a este cuerpo a trabajar “para que se recomponga el orden democrático desde el ámbito constitucional”.

Pese a que insistió en dejar claro que el rol de la iglesia no es el de un actor político, Azuaje fue enfático en pedirles a los opositores venezolanos “consolidar una unidad política, dejar los intereses partidistas, los intereses personales para entrar en un interés social, del pueblo”.

La Iglesia católica venezolana ha mantenido tensas relaciones con el Gobierno chavista casi desde su instalación, en 1999, y ha sido considerada por la Administración de Nicolás Maduro como un agente político que apuesta a la desestabilización de Venezuela.

En ese mismo tenor, se pronunció el Partido Nacional (PN), principal sector opositor de Uruguay, emitió hoy un comunicado donde afirmó que tanto el Gobierno de Venezuela, como su presidente, Nicolás Maduro, que asumirá un nuevo mandato el próximo jueves, “carecen de total legitimidad”.

En este sentido, el PN aseguró que las elecciones en las que Maduro resultó ganador no fueron “libres ni democráticas” sino que, por el contrario, fueron “un auténtico fraude” donde “el régimen” manipuló la instancia electoral. “(Las elecciones) se llevaron a cabo en la más absoluta ausencia de garantías”.

Texto y foto: EFE

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