El arquetipo de la familia

Roberto Dorantes
robertodorantes01@gmail.com

Existe una pluralidad de pensamientos que nos lleva al caos y distorsión de la verdad, por eso es importante que las autoridades sean los primeros en practicar la justicia, para que una sociedad logre el bien común, debe escuchar las voces de los ciudadanos, tomando en cuenta los arquetipos de cada institución.

Por eso, como escribía San Pablo a su alumno Timoteo, “lo primero de todo, hacer súplicas, oraciones, peticiones, acciones de gracias, por toda la humanidad, por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos llevar una vida tranquila y sosegada, con toda piedad y respeto.

Esto es bueno y agradable a los ojos de Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”

Un gobierno de ocurrencias nos lleva precisamente al desorden en todos los campos, el gobierno que desconoce el pasado en nombre del progreso, no construye sino que destruye la sociedad, pues para toda construcción lo primero que se requiere son los cimientos, no se puede construir sobre arena, pues toda obra hecha de esta manera está destinada al fracaso.

Por eso son importantes las instituciones, no podemos mandarlas al diablo; la primera institución que se debe proteger, fomentar y cultivar es la familia; que existe antes de la formación de los Estados.

Apelo a los arquetipos de cada institución, es decir al primer modelo de algo, los gobiernos deben reconocer que la sociedad está basada en estos arquetipos; palabra que deriva del griego arjetipo, arjé que significa origen y tipo modelos, en este sentido se puede decir que es el molde original en que se produce por primera vez.

El arquetipo de la familia es la base de la sociedad, urge defender y rescatar el primer modelo de esta institución que es el detonante para una mejor sociedad, no dudemos que la familia es la institución de creación divina, donde se cultivan los valores universales para la formación de ciudadanos que contribuyan a la grandeza de la patria.

La familia se funda en el matrimonio entre hombre y mujer, que tiene la finalidad de la procreación de los hijos, a través de una relación basada en el amor y respeto que se debe la pareja; pesa la responsabilidad de la educación de los hijos, donde se formen los valores, virtudes que contribuyen a fomentar la dignidad de las personas.

Hagamos de cada familia una ciudadela, el arquetipo de la familia es la Sagrada Familia, donde el primer fundamento es Dios, si la sociedad vuelve a su vista los arquetipos del intelecto divino procuraremos mejores ciudadanos y por ende una mejor sociedad.

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