¿Es un buen momento para arreglar nuestra relación de pareja?

Por René Emier Buenfil Viera

Algunas personas que se quedan en casa esta cuarentena se preguntan qué hacer con los problemas de pareja ahora que pasan más tiempo juntas y las diferencias son más frecuentes. Existen múltiples posibilidades:
1. Parejas que ya venían trabajando sobre sus diferencias antes, y que seguir intentando arreglarlas es una continuación de avances previos: si ambos creen que sería adecuado, pueden intentarlo para ver los resultados.
2. Parejas que no han hecho un esfuerzo formal anterior por arreglar sus problemas y quieren aprovechar para trabajarlos: pueden empezar a sentar las bases para el cambio que se pueden consolidar terminada la contingencia.
3. Parejas donde una persona ha considerado la separación y quiere aprovechar para terminar la relación, o lo va a hacer en un arrebato impulsivo, o la otra persona insiste en salvar la relación: esto se puede volver un estira y afloja, o se posterga para después de la cuarentena, o termina en una separación definitiva.
4. Hay otras parejas que están en un patrón de terminar y regresar: quizá esta emergencia sanitaria les lleve a tomar una decisión más firme, o no.
5. Parejas que habían manejado las complicaciones hasta hoy, pero el aumento de la presión por la pandemia es la gota que derramó el vaso, se ven en medio de una batalla campal por primera vez, en un momento que incluso pareciera el menos oportuno.
6. Parejas que aunque no están bien, existe una negativa de parte de una persona a reconocer las dificultades que enfrentan y hace como si no pasara nada: este encierro podría motivar a la otra persona a decidir que ya no puede seguir así y confrontar a su pareja.
Ante estas distintas realidades ¿es buen momento para intentarlo? Depende, si ambas personas lo deciden, incluso si es solo una persona que quiere trabajar para fortalecerse y tomar decisiones aunque su pareja se niegue a buscar ayuda o a reconocer el problema, o sí lo sabe pero no quiere hacer nada al respecto, o hace poco, o no hace lo que la pareja desea o necesita; el único inconveniente que le veo es cuando hay antecedentes de violencia de género, en este caso, no es una buena idea confrontar a tu pareja puesto que esto pudiera desencadenar un episodio de violencia. Una circunstancia que complica esta situación es que hay mujeres que no identifican lo que están viviendo como violencia de género, y por tanto corren peligro sin saberlo.
En parejas donde no existe violencia de por medio y hay la disposición, pueden beneficiarse al intentar superar sus problemas juntos. Quizá tu pareja está comiendo de más, o tomando más alcohol, o demandando más relaciones sexuales porque es la única manera en la que sabe lidiar con el estrés, pero, respetando los tiempos y procesos de cada quien, decídete a abrir la conversación y aumentar los canales de comunicación asertiva con tu pareja, así irás viendo lo que tienen y valorando si es lo que necesitas o no en estos momentos de crisis.

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