Kanasín, paraíso de violaciones a derechos humanos

Kanasín.- la comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) emitió en su informe correspondiente al 2018 en el que Kanasín figura como el municipio con los mayores índices de violaciones a derechos, convirtiéndolo en un auténtico paraíso de agresiones a sus habitantes.

Además, cuenta con un considerable índice de problemas sociales, entre ellos, el suicidio, del que ocupa la segunda posición después de Mérida, que, por el número de habitantes, genera que dicha situación en este municipio sea alarmante.

La presunta “ciudad” a cargo de William Pérez Cabrera figura en la totalidad de los puntos que la Codhey expone como carencias, no solo en materia de derechos humanos, sino también en servicios básicos, como la salud.

En el listado por municipios, Kanasín y Teya aparecen como las dos comunidades con el mayor número de servidores públicos sancionados, precisamente por atentar contra los derechos individuales, lo que les valió para ambos casos 13 funcionarios castigados, incluso por encima de Mérida, con apenas 11.

Esto recayó sobre Carlos Moren Magaña, presidente municipal saliente, o sobre Pérez Cabrera, sumando dos recomendaciones y la autoridad aceptó solo una de ellas; rechazó la otra con la cual incumplió al dar una respuesta, e incluso, la única aceptada la respondió de forma “parcial”.

Con una población de más de un millón de habitantes, Mérida tiene un registro de apenas 181 casos de violación a los derechos humanos por lugar donde se cometió la agresión, según la Codhey, en un concentrado general de municipios. El segundo en la lista, con menos de 80 mil habitantes, es Kanasín, con un total de 29 casos.

Al municipio se le “levantaron” tres medidas cautelares, todas ellas sin respuesta. En el listado general denominado “Autoridades señaladas como presuntamente responsables” en las violaciones, Kanasín aparece a la cabeza como primer municipio, con 26 señalamientos directos al Ayuntamiento.

En materia de derechos humanos, las celdas de la cárcel municipal no cuentan con un área de separación entre sexo, es decir, si una mujer es detenida, es colocada en el mismo lugar que los hombres o un área que no se debe emplearse para encierro, como la oficina de algún directivo.

Sólo seis prisiones, entre ellas la de Kanasín, expiden un recibo de devolución de pertenencias de un detenido, que en la mayoría de las veces, según denuncias de quienes han tenido la suerte de quedar en una celda de este lugar, es menos de lo que realmente portaban el día de la aprehensión.
Kanasín además forma parte del 66 por ciento de los lugares cuya prisión no lleva un registro de detenidos o si lo tiene, está incompleto.

En salud, uno de los problemas más graves es el suicidio. En 2018 se registraron 18, después de Mérida con 100 y en tercer lugar Umán con 12. Es evidente la inexistencia de programas que ataque a esta situación, al menos efectivos en ese municipio.

En equipo médico obsoleto o en malas condiciones, figura la comunidad con al menos unos 20 lugares más, es decir, comparte con otras 20 de la entidad con pésimas condiciones médicas, pese a ser uno de los únicos seis municipios que tiene ambulancia equipada.

Texto y foto: Iván Duarte

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