La caja del caimito se vende hasta en 300 pesos

Esta fruta es rica en vitaminas del complejo B, calcio y la vitamina D; la caja de 20 kilos de la variedad mediana se ofrece en 200 pesos

OXKUTZCAB.- Los meses de enero, febrero, marzo y abril son la temporada de cosecha de la fruta conocida como caimito o cayumito (Chrysophyllum caimito), la cual ya se vende en la Central de Abastos de este municipio, así como en el mercado 20 de noviembre.

El caimito posee nutrientes benéficos para el organismo como son las vitaminas del complejo B, así como el calcio y la vitamina D.

La fruta cuenta con diversas variedades: una es de color verde y es difícil de reconocer cuando está madura; otra variedad, la más solicitada, presenta la coloración morada y hay otra que también es de color morada, pero un poco más pequeña.

El caimito se puede comer fresco y para hacerlo hay que morder una porción en la parte posterior y de allí succionar la pulpa, que tiene un sabor único; también se puede consumir al prepararse como agua fresca.

En Yucatán desde hace ya varias décadas se cultiva en predios de los municipios del interior del estado, así como en la capital como una fruta de consumo familiar; sin embargo, no ha sido sembrada en superficies considerables para su comercialización.

En el caso de Oxkutzcab hay un terreno que tiene más de 50 árboles frutales sembrados, propiedad de José Tuz Briceño, quien cada año lo comercializa en fresco en los dos centros de acopio del municipio y hasta lleva a vender unos cuantos al mercado municipal de Ticul.

En la central de abastos la fruta que se comercializa es traída de Oxkutzcab, Akil y de comisarías de Tekax, así como de municipios del vecino estado de Quintana Roo.

Cabe resaltar que la caja de 20 kilos de caimito morado grande de calidad se vendió este lunes en la Central de Abastos de Oxkutzcab en 300 pesos, mientras que las cajas de la variedad mediana se ofrecieron en 200 pesos.

Las vendedoras de frutas ubicadas en la parte oriente del mercado 20 de noviembre también lo están vendiendo al menudeo, así como en el interior del mercado.

Texto y foto: Bernardino Paz Celis

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