La hipótesis de la abuela como protectora de nuestra especie

La hipótesis de la abuela no es un cuento infantil, es una valoración científica por la que se ha desentrañado el papel fundamental de las abuelas en la Historia, para el desarrollo y continuidad  de la especie humana, y cuya clave se encuentra en el cuidado y crianza que han dispensado a sus nietos de forma natural.

Antonio Rosas, profesor de Investigación y Director del Grupo de Paleoantropología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), explicó a EFE en qué se basa la “hipótesis de la abuela”  y cuáles son las conclusiones a las que ha llegado, junto con un grupo de científicos españoles, sobre el papel de las abuelas en la evolución de los seres humanos.

La “hipótesis de la abuela” surge como un intento de dar respuesta a una de las múltiples singularidades del ciclo biológico de las especies y, en este caso, del ciclo biológico humano, “porque hay muchas variables –dijo el investigador- que se relacionan con el fenómeno de la menopausia en la mujer de la especie humana y la gran capacidad reproductora que tiene nuestra propia especie”.

“La menopausia es un factor singular que se da en muy pocas especies de mamíferos y de este factor biológico se extiende en una maraña de relaciones”, sostuvo Rosas.

LA SINGULAR LONGEVIDAD DE LA MUJER

La mayor parte de las hembras de los mamíferos mueren tras acabar su periodo fértil, por lo que, señaló Rosas, “los biólogos evolutivos se han preguntado siempre cuál es la posible explicación para que la mujer humana tenga una longevidad muy prolongada después del periodo fértil”. 

“Tras muchas investigaciones científicas y valorar diferentes aspectos, se formuló  lo que se ha denominado como la ‘hipótesis de la abuela’, que  lo que viene a demostrar -subrayó el investigador- es que ese periodo de vida prolongado y décadas de vida de longevidad, después de la menopausia, pueden haber sido una invención de la naturaleza para seguir contribuyendo a la reproducción”.

AL SERVICIO DE LA REPRODUCCIÓN DE LOS NIETOS

Pero esta reproducción se refiere al grupo y, concretamente, a la de sus hijas, es decir, a  sus nietos. Según Antonio Rosas, lo que se formula en esa hipótesis es que el periodo de vida después de la menopausia está al servicio de la reproducción de los nietos.

“Estas abuelas lo que hacen es ayudar a sus nietos y, de alguna forma, contribuir a la propia propagación de algunos de sus genes. En última instancia, es una de las teorías que explican los fenómenos evolutivos en el sentido de que, por medio de la reproducción, los genes de las abuelas se reproducen en nuestros propios genes”.

El científico señaló cuál es el papel de los genes y cómo se transmiten entre generaciones: “Lo que hacen los genes es determinar, tanto el aspecto físico como muchos de los aspectos de los comportamientos innatos y también la  organización del ciclo biológico, es decir, el cómo se organizan las diferentes fases de nuestra vida”.

“La ‘hipótesis de la abuela’ muestra  un proceso que está seleccionado positivamente, es decir, aquellas mujeres que viven más allá de la menopausia y que ayudan a sus nietos son las que más genes dejan en la descendencia y que, en las nuevas generaciones, llevan incluidos estos comportamientos que, a su vez se seleccionan, se van incrementando y, de esta forma, se va estableciendo una pauta de la especie”, indicó Rosas.

“Imaginemos que al principio del proceso tenemos una especie de primates similares a los grandes simios africanos actuales, entre los que las hembras tienen un periodo fértil y mueren poco después de ese periodo de la menopausia. Ese sería el inicio del proceso”, indicó el investigador.

“Sigamos imaginando que en esa especie comienza a producirse un cambio genético  por el cual las mujeres empiezan a vivir un poco más y, además, esas mujeres que viven un poco más ayudan a sus nietos de una manera intensa”, prosiguió con su exposición.

“Cuando los nietos de esas hembras se reproducen van a transmitir esos genes con ese comportamiento nuevo, de tal manera que van a acentuar una mayor longevidad en las hembras y, si ayudan a sus nietos, esos nietos cuando se reproduzcan van a transmitir a las nuevas generaciones esos nuevos comportamientos, de tal manera que se va a ir acentuando poco a poco el proceso, esa nueva característica”, agregó el experto.

En cuanto a la costumbre actual de dejar a los abuelos en residencias, privándoles de un contacto diario y cercano con la familia, que podría quebrar este proceso, el paleoantropólogo subrayó que “el comportamiento concreto de una sociedad industrializada, concretamente en la nuestra, la escala de tiempo es completamente distinta”.

UN PAPEL FUNDAMENTAL PARA MANTENER LA ESTRUCTURA SOCIAL

“Dejar a los abuelos en residencias está sucediendo, pero simultáneamente hemos observado en la última gran crisis económica cómo el papel de los abuelos ha sido fundamental para mantener la estructura social, incluso la economía de las familias”.

“Es verdad que existen los dos extremos pero, por comparación con otro tipo de sociedades, por ejemplo, durante la pandemia, en las sociedades del norte donde los contactos son menores la transmisión del virus ha sido menor, mientras que en las sociedades del sur donde el contacto con los abuelos es mucho más intenso la transmisión del virus y las consecuencias negativas han sido mayores”, explicó Rosas.

Para este científico “es un juego de equilibrios en el que hay aspectos negativos y otros positivos, y tendría que ser una sociología comparada la que nos facilitara una visión más completa, pero yo resaltaría de la ‘hipótesis de la abuela’ la parte más llamativa, más actual del fenómeno”.

El paleoantropólogo resaltó que “durante la gran crisis económica de 2008-2018, el papel de los abuelos ha sido fundamental porque en muchas familias eran ellos los que sustentaban a los nietos. También, en la sociedad, el papel de los abuelos ha sido muy importante durante las últimas décadas con la incorporación de la mujer al mundo laboral de una forma decidida por comparación con los años 50 o 60”.

En este sentido, el papel de los abuelos en la crianza y el cuidado de los nietos es más que evidente y “en algunos casos incluso exagerado”, enfatizó Rosas.

Sobre el futuro papel de los abuelos, el investigador manifestó que “no es fácil responder a esta pregunta porque el futuro no está escrito, lo que sí estamos observando en las sociedades occidentales son dos cosas que tienen de alguna forma que ver con la ‘hipótesis de la abuela’, una es la influencia y la importancia capital de los abuelos en la crianza de los nietos en situaciones de crisis económica y luego hay otra variable que también está en juego que es la longevidad”.

Porque –continúa Antonio Rosas- “en nuestras sociedades, los abuelos tienen cada vez más tiempo y se encuentran en estados físicamente más saludables para poder contribuir en esa crianza o en ese soporte social, por tanto a largo plazo es muy difícil de predecir, pero lo que sí está claro es que, a medio plazo, el papel de las abuelas en un estado de salud sano es cada vez más importante, sobre todo en un mundo en el que la precariedad laboral es creciente”.

“En resumen, sin poder predecir a largo plazo, mi opinión a corto plazo es que  la relevancia de los abuelos será mayor”, concluyó.

Texto y fotos: EFE

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