La Mejor de Cupules, con toda la carne al asador, pese al COVID-19

El puesto de comida, que se ubica en la Avenida Cupules entre 16 y 18, ofrece desde cochinita pibil hasta tamales estilo México.

La pandemia del COVID-19 ocasionó que José Efrain Barbosa Itzá viera una disminución importante en sus ingresos, por lo que ante la necesidad de compensar la falta de recursos suficientes para apoyar económicamente a sus padres, decidió juntar sus ahorros y apostarle a la gastronomía, un ramo que conoce muy bien, especialmente en la preparación de la cochinita pibil y el lechón al horno, que junto con sopes, tamales estilo México y polcanes ofrece desde hace 15 días en su lonchería “La Mejor de Cupules”.

“Abrimos en un momento complicado, pero aunque haya pandemia o guerra, la gente tiene que comer, aún con crisis económica, y confiamos en que el buen sazón nos va a permitir salir adelante en este proyecto que iniciamos con mucho entusiasmo” , dijo el joven emprendedor, quien como antes mencionamos no es un improvisado en el mundo de la cocina, ya que inclusive trabajó en un negocio especializado en cochinita pibil que un empresario yucateco montó en la capital del país, donde él era el encargado de la preparación del codiciado platillo.

“La gente en la capital valora mucho la comida yucateca, cuando estuve allá veía como el publico pagaba a 300 pesos el kilo, lamentablemente, tuve que regresar a Mérida porque no se cumplieron las expectativas, de esto ya pasaron unos años, pero fue una experiencia muy enriquecedora y grata”, dijo el entrevistado, quien nos recuerda la manera en la que aprendió esta hermosa actividad.

“Trabajé un tiempo con don José May, que tiene en Los Reyes su puesto que se llama “La Principal”, donde la cochinita la preparan don Dimas y su hijo Ramiro, quien sufrió un accidente y se requería de que alguien tomara su lugar; afortunadamente allá estaba yo y le agarré mucho gusto a esta labor, pues gracias a eso tuve la oportunidad de ir a México y ahora de emprender este negocio ya por cuenta propia”, comentó.

De lunes a viernes la base del menú es la carne asada, tanto en adobo rojo como en poc chuc con la que puede usted rellenar con un crujiente y calentito polcán, o en un su sope, o qué le parece disfrutar en un sándwich o en una empanada rellena de queso de bola, que, por ahora, debido a la contingencia, solo se puede pedir para llevar.

Por las tardes, a partir de las cinco, están disponibles los tamales verdes, de rajas con queso y de mole que prepara doña Chelo, una joven señora que es originaria de la capital del país, por lo que tendrá toda la garantía de que comerá sus tamales como si estuviera en la ciudad de México, ya que los elabora con una receta familiar.

“Estaba buscando a alguien que tuviera buena mano para los tamales estilo México y me recomendaron a doña Chelo, que es una mujer muy trabajadora y que a pesar de que no escucha, (solo lee los labios), se ha entendido muy bien con Eduardo, que es joven que nos ayuda, conmigo y del sabor de lo que hace ni se diga, porque en estos días ni siquiera hemos sacado el letrero, todo se ha vendido por encargo”, comentó José Efraín, quien destaca que toda la variedad de antojitos que ofrece está a 15 pesos parejo, a excepción de los que llevan queso de bola que cuestan cinco pesos más.

“Para el sábado y domingo también tenemos lechón al horno, que aprendí a hacer con el maestro Paquito, que es un especialista en la materia, pero también tendremos poc chuc por kilos, bien marinada con naranja natural. A pesar del coronavirus ahora sí que estamos le estamos metiendo toda la carne al asador”, concluyó el entrevistado, quien está ubicado en la Avenida Cupules entre 16 y 18.

Texto: Manuel Pool

Foto: Cortesía

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