La tumba está vacía, Cristo ha resucitado

Después de vivir con intensidad la Cuaresma, ayer se celebró con alegría la Resurrección de Cristo, y el rector de la Catedral de Mérida, Justo Ceballos Uc, hizo un llamado a los fieles que se dieron cita a la misa episcopal, a asumir una actitud nueva y a no permitir que la oscuridad y el miedo que trae la vida diaria se apoderen de sus corazones.

-Hay que iluminar esos problemas con la luz de Cristo Resucitado, que es alegría y esperanza para todos. Él está a nuestro lado y nunca nos defraudará.

La tumba vacía es clave para interpretar los hechos, y la palabra de Jesús fue lo que hizo que los apóstoles entendieran la vida y el mensaje del Salvador, y que tuvieran fe en la resurrección– dijo al recordar en su homilía la manera en la que San Juan narró en su Evangelio un acontecimiento que nadie podía imaginar.

Explicó que pasaron 70 años para que San Juan escribiera con lujo de detalle lo que vio ese día, cuando, a pesar de que llegó primero al sepulcro, no entró y esperó a Pedro; sin embargo, miró a través de la puerta y entonces observó las vendas con el sudario que estaba colocado en un sitio aparte y entonces creyó.

-El destello de la resurrección de Jesucristo cimbró con su resplandor los cimientos de toda la vida, y con la Pascua y con el bautismo se manifiesta la vida nueva que él ha traído, y también esa nueva creación que logrará su plenitud cuando Dios sea todo para todos– indicó el padre Ceballos Uc, quien dijo que en ese pensamiento renovado debe existir la conciencia del cuidado y protección del agua que tanto se requiere en diversas partes del mundo.

Por lo que hizo un llamado para hacer un cambio de hábitos y que no se avance en la contaminación de este recurso que cada día es más escaso. -La resurrección de Jesús, nos trae la esperanza de un mundo mejor– subrayó.

A lo largo de la homilía pidió a los fieles que abran su corazón al Espíritu Santo que infunde la auténtica fuerza de la vida que es la garantía de que Cristo, que por todos ha vencido al pecado, a la muerte y al miedo, siempre nos ama y nos perdona.

-Cristo ha resucitado, la tumba está vacía, Cristo está vivo y quiere entrar a tu trabajo, a tu escuela, a tu vecindario, llévalo contigo para que goces siempre de su amor– concluyó.

Texto y fotos: Manuel Pool Moguel

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.