Lo que está por venir

Por Mario Ovies Gage

¿Están enterados de lo que pasó en las Bahamas?

Para la magnitud de lo ocurrido me sorprende que no sonara más, o por lo menos eso percibo en mi círculo cercano. Han hecho falta los estados solidarios de Facebook, las cadenas de oración y las fotos de perfil temáticas como se ha visto en otras tragedias recientes.

¿Estamos en algún tipo de negación o ya nos acostumbramos?

Las Bahamas son un archipiélago de islas cercano a Florida, famoso por sus complejos turísticos y los arrecifes de coral. El último huracán que había azotado a las Bahamas fue en el 2016, causando daños menores, pero en esta ocasión, Dorian, un huracán de categoría 5 con vientos sostenidos de 290 kilómetros por hora, golpeó con fuerza a las islas por más de 48 horas.

A su paso solamente quedó desolación, 58 muertos oficiales y más de 2,500 desaparecidos a la fecha. Pero hasta ahora están saliendo a flote los cuerpos, en algunas partes la policía no quiere ir por la peste a putrefacción y es muy difícil acceder a gran parte de la isla, según reporta un equipo médico estadounidense.

Basta ver las fotos de Gran Bahama, una de las islas más importantes, para dimensionar el nivel de destrucción que Dorian dejó a su paso en la región. Algunos de los sobrevivientes que fueron desplazados aseguran que la isla nunca será la misma.

¿Por qué traigo a colación este tema?

De cumplirse los pronósticos, en los próximos años este tipo de huracanes serán cada vez más comunes hasta que sean la norma. Cada año veremos islas destruidas, comunidades costeras desoladas, veremos el desplazamiento de miles de personas huyendo del clima extremo.

Una serie de factores ocasionaron que Dorian se estacionara por tanto tiempo en la isla, factores que se repetirán año con año y que se podrían dar en otras partes. La próxima vez que ocurra podría ser en Florida, en Cuba, Cancún, Progreso.

Las anormalidades serán cada vez más comunes, estos ciclones tropicales llegarán cada vez más frecuentemente a lugares donde antes era poco común, como Europa o a los estados del centro del país, entre ellos la Ciudad de México.

Hoy menciono esto porque no estamos hablando del tema y por ende no estamos haciendo lo necesario para prevenir estos desastres. Estamos depredando las barreras naturales, estamos contribuyendo al aumento de la temperatura del planeta, estamos alimentando a que estos fenómenos naturales sean cada vez más destructivos.

¿Qué hacer ante la emergencia climática?

La acción es el primer paso, el cambio individual te traerá paz mental pero no traerá resultados reales que impacten. Si queremos impactar realmente lo que hay que hacer es salir y presionar a las autoridades para que tomen medidas, principalmente el poner claras las reglas del juego en beneficio para el medio ambiente, vigilar a las empresas y sancionar a las que contaminen o afecten al medio, además de legislar en favor del medio ambiente y su protección.

Le agradezco a Punto Medio por el espacio, donde hablaré de temas relacionados con la protección del medio ambiente, de las tendencias en nuestro país y en el mundo, de lo que se está haciendo y de lo que no. Si tienen propuestas nos vemos en Twitter. Muchas gracias por su lectura, hasta la próxima semana.

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