No, señor presidente

Kinécarus Apreciación Cinematográfica

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El pasado 15 de abril en la ya tradicional “mañanera” del presidente Andrés Manuel López Obrador, sacó a relucir un comentario que me llamó poderosamente la atención:

“Por eso los cambios en los contenidos de los libros de texto y la educación no formal y la atención a los niños, a las niñas, por eso la importancia del regreso a clases presenciales. Me comentaban con preocupación algunas personas de lo que ven los niños en la televisión en los juegos, la violencia, los enfrentamientos (…) éstos que se dan en los juegos, racistas, en los juegos quitarle la vida a un afroamericano o a un mexicano tiene no sé qué valor, si es blanco vale más o vale menos, esas cosas”, expresó.

Señor presidente, me gustaría que mencionara específicamente qué tipo de juegos -si es que existen- le comentaron, quisiera saber en cuál juego de la sociedad moderna llegara a existir ese sistema de puntaje, en mis 26 años de videojugador activo y habiendo consumido cualquier tipo de contenido del medio, jamás viniendo de un juego ha tenido un sistema así de puntos.

Habla de la educación de los niños, de protegerlos de mensajes violentos ¿Y las narco-series que se producen en el país? ¿La cultura de la violencia que existe en nuestra sociedad? ¿La cultura del narcotráfico del norte del país que sigue y sigue?

No presidente, el problema no está en los videojuegos, el problema es que no existan medios para erradicar la cultura de violencia del país, se pone a pensar de toda la población de niños en el país, de los 62 millones de pobres en el país ¿Creen que van a tener acceso a los videojuegos? Tendrán más fácil acceso a la tele con noticias normalizadas de asesinatos, de violencia, de feminicidios y demás hechos horribles. AMLO no es el primero y no será el último que expresa esto de los videojuegos, la pregunta es ¿En qué momento empezará a dejar de justificar y comenzar a actuar?

Texto y opinión de Juan Esteban Méndez. Todas las opiniones expresadas son responsabilidad del autor y no representan la opinión en conjunto de Kinécarus.

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