Urge saneamiento para combatir contaminación de agua

Durante una conferencia, la investigadora de la Uady Diana Cabañas aclara que la polución del mando freático no solo es causada por la industria, sino por el estilo de vida humano

Que el gobierno tenga registro de las granjas porcícolas en el estado y que dichos sitios tengan sistemas de tratamiento de aguas residuales son claves para reducir la contaminación de los mantos freáticos en la Península, afirmó Diana Cabañas Vargas, investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) sobre contaminación del agua.

En el marco del II Foro sobre la Contaminación del Agua por Aguas Residuales organizado por la Asociación de Egresados de la UNAM en Yucatán, la primera conferencia del ciclo fue impartida por Dulce Diana Cabañas Vargas, profesora investigadora de la Uady, titulado “Impacto de las aguas residuales generadas por granjas porcícolas pequeñas, medianas y grandes en la contaminación del agua”.

La profesora inició su conferencia aclarando que la contaminación del agua no sólo es a causa de la industria —en este caso porcina al ser el tema del que hablaría— sino del estilo de vida humano, pues toda actividad realizada por la gente generan algún tipo de contaminación y usualmente en la Península esta termina en los mantos freáticos y por consiguiente en el mar.

También aclaró que a pesar de no ser su trabajo defender a las granjas porcinas, el impacto económico que tiene en Yucatán es demasiado importante como para pensar que la solución al problema de la contaminación es dejar de realizar la actividad.

Según una investigación del 2011 presentada por ella, la producción porcina en el estado era la cuarta más importante de México, y por el ritmo de crecimiento que había tenido en los últimos tiempos del 4.5% anual, Dulce Cabañas dijo que actualmente podría ocupar incluso el tercer lugar, siendo solo superada por Jalisco y Sonora que son el primer y segundo lugar respectivamente, pero que incluso sus ritmos de crecimiento era menores al de la entidad.

Esto último llevó a la investigadora a preguntar ¿por qué Yucatán es preferido por las empresas porcinas? A lo que respondió que por la accesibilidad del agua en la Península, pues, según la profesora, dicha actividad requiere de grandes cantidades de este líquido para realizarse y por lo mismo genera aguas residuales en similar proporción, principalmente por lavado, para heces y orines, y desperdiciada de los bebederos para los cerdos. Otro dato interesante expuesto por la experta fue que debido al gran número de granjas pequeñas funcionado en el estado, estas contienen el 33% de agua residual que va hacia los mantos freáticos, valor casi igual al generado por las megagranjas que es del 36%, concluyendo así que actualmente el tamaño de estos lugares no influye tanto en el daño que provocan a la Península.

Finalmente, Cabaña Vargas señaló que muchas de las granjas instaladas en la entidad no están registradas ante el gobierno y no se tiene mucha información de ellas; además, de las pocas que sí hay registradas, se ha observado que al tener un sistema de tratamiento de aguas residuales generan menos contaminantes, por lo tanto, un primer paso a solucionar este problema es buscar registrar estas empresas y verificar que todas tengan un sistema de tratamiento de residuos líquidos.

Texto: Diego Cervantes

Foto: Cortesía

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