Simplemente no aprendemos

Por Arturo Pérez

El lunes en la mañana todos estaban expectantes por la presentación del nuevo DT de la Selección Mexicana, el argentino Gerardo Martino. Un entrenador que llega después ser campeón en la MLS en su primera temporada con el Atlanta United, de llevar a Argentina a dos finales de Copa América, ganar un título con Newells, ganar una Supercopa española con el Barcelona, siete títulos en Paraguay y llevar a esta selección a una final de Copa América.

Un entrenador con muy buenos números a nivel internacional, y de los mejores que tomado la selección. Aún así, es increíble lo que se le estaba pidiendo a un entrenador que ni siquiera había sido presentando.

El lunes en la mañana las primeras opiniones o notas eran sobre la obligación que tenía el argentino por superar a Osorio, que debía darle un salto de calidad a la Selección y llegar al quinto partido. Espérense tantito, pongan el freno de mano y tómenlo con más calma.

No se le puede exigir nada de esto a Martino, aún. Osorio tuvo 33 victorias, 9 empates y 10 derrotas, números muy buenos para un entrenador nacional en la última década. Sin embargo, la llegada de Martino es diferente a la de Osorio. Al argentino le toca un cambio generacional, tiene que empezar totalmente de cero y buscar nuevos talentos mexicanos.

Hay que esperar, dejarlo trabajar. Después de darle tiempo para observar jugadores y de algunos partidos amistosos se le podrá exigir resultados y un estilo de juego, mientras hay que callarse y dejar de exigirle cosas que no dependen solo de él.

Hay que recordar que el éxito de la selección no depende solamente del entrenador. Recordemos a la España campeona en 2010, una plantilla titular conformada por jugadores del Barcelona y Real Madrid, o la Alemania del Mundial de 2014, en la cual sus jugadores eran titulares en equipos top como Madrid y Bayern Munich.

La materia prima es fundamental, no importa quien llegue si la materia prima no sirve. Por ahí hay que empezar, exigirle a los jugadores, no al entrenador. Si jugadores como Brizuela, Pizarro, Eduardo López, Erick Aguirre, Elías Hernández, Javier Aquino o Henry Martin dieran buenas actuaciones por más de 10 juegos seguidos ya estarían en Europa. Pero bueno, ya sabemos la historia, 3 jornadas bien y 4 jornadas mal.

El problema no será el entrenador, puedes traer al mejor chef del mundo, puedes traer a Gordon Ramsay, al que sea, pero no le puedes pedir que haga limonada si le das unas sandías y leche. Necesitas los ingredientes correctos y en su punto.

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