Tan bueno como los inmortales

Jhonny Eyder Euán

¿Realmente era tan bueno?, preguntaron algunas personas no tan fanáticas del futbol que notaron como rápidamente se habló por todas las redes sociales sobre la muerte de Diego Armando Maradona. Son esas personas con intereses ajenos al juego del balón, que conocían sobre Maradona por cultura general, pero que les ganó el desconcierto ante el aluvión de información sobe la partida del argentino.

Y pues sí. Maradona era muy bueno. Tanto que ganó el Mundial que le reclaman a Messi y que hasta con la mano metió un gol. Maradona fue un astro del futbol, no hay más. Deslumbró al mundo hace más de tres décadas para colocarse en la cima de este deporte, junto al brasileño “Pelé” y es considerado un héroe nacional en Argentina.

Fue tan bueno que dejó huella en los clubes donde jugó, especialmente el Nápoles. Allá Diego fue más que un dios, por la forma en que le dio al club sus únicos dos títulos de la Serie A del fútbol italiano —en 1987 y 1990— lo que levantó el espíritu de esa ciudad del sur de Italia, alejada geográfica y económicamente de las capitales del futbol Milán y Turín.

Incluso el alcalde de la ciudad, Luigi De Magistris, propuso de inmediato renombrar el estadio San Paolo—donde juega Nápoles—, dándole el nombre de Maradona, y dispuso que las luces del estadio permanecieran encendidas toda la noche del 25 de noviembre a pesar de que no hubo partido.

Maradona fue tan bueno que hizo que un excompañero de la selección argentina, actualmente comentarista deportivo, no se aguantará las lágrimas durante una transmisión en vivo en la que le preguntaron por sus recuerdos con el “Pelusa”.

Fue tan bueno que desde que tengo memoria persiste el debate sobre si es el mejor futbolista de la historia. Como ya mencioné, compite con Edson Arantes do Nascimento “Pelé”, y la batalla va así: para los argentinos es Maradona, para los brasileños es “Pelé”.

El “Pelusa” fue tan bueno por su actuación en el mundial de 1986, una de las más sobresalientes en la historia de las Copas del Mundo. Su capítulo estelar fueron los cuartos de final, ante Inglaterra en el Estadio Azteca. En ese duelo hizo aquel tanto de tal belleza que fue nombrado como el “Gol del Siglo”, pero también hizo aquel que debió ser anulado y se le conoce como “La Mano de Dios”.

Diego Maradona fue tan bueno que cualquier amante del deporte lo puede confirmar y por eso lamenta su muerte, quizás suelta una lágrima o dedica unas palabras en Twitter o Facebook con una foto del Diego portando la playera Albiceleste o la de Boca Juniors. Como sea, otro ídolo mundial se nos fue.

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