Tratamientos que salvarán vidas

Durante 2016, el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy) realizó 107 cirugías de cateterismo a igual número de niños con cardiopatías congénitas (CPC).

Este nuevo tratamiento vino a sustituir las operaciones a corazón abierto, que permite  a los pacientes estar menos tiempo hospitalizados y gozan de una recuperación al 100 por ciento.

Josué Nehemías Cauich Segura, jefe de servicios del nosocomio, menciona que una cardiopatía congénita se refiere a toda mal formación del corazón, que se determina desde la etapa del nacimiento.

Al ser un factor multifactorial, 12 de cada mil niños lo presentan, es decir, un 1.2% de posibilidades. En ocasiones, los pacientes  son hijos de padres cardiópatas.

–Esas cardiopatías hacen que el corazón crezca y trabaje más fuerte, y los pacientes  se pongan morados. Ese tipo de padecimientos cambia la calidad de vida de los pacientes, no crecen, se cansan al respirar y  pueden desmayarse–abunda.

También hay  pacientes que  por una insuficiencia cardíaca no pueden respirar bien ni comer ni dormir. “Se les hospitaliza continuamente, no crecen y son de tallas bajas porque no comen bien”.

Si bien existe riesgos de muertes, estás varían, por lo que la función de los cardiólogos pediatras es determinar la atención oportuna del menor enfermo.

Los pacientes son clasificados de acuerdo a la condición que presentan. Hay quienes  reciben un tratamiento a base de medicamentos, otros necesitan el cateterismo o ser trasladados con el cirujano para que les solucionen el problema del corazón.

Con respecto al cateterismo, el galeno lo califica como un tratamiento milagroso, innovador, curativo y paliativo, que ha ayudado a muchos niños.

Joan Johnson Herrera, cardiólogo pediatra intervencionista del Hraepy, explica que uno de los beneficios de la cirugía es que el menor está hospitalizado de 24 a 48 horas, cuando es dado de alta puede caminar, bañarse, cambiar y acudir a la escuela. De 15 días a un mes no podrá realizar activación física.

 

Atención a cardiopatías congénitas

En el 2015, el Hraepy es certificado para la atención de cardiopatías congénitas. Anteriormente, se realizaban cirugías  mediante campañas esporádicas  de fundaciones extranjeras, como fue una brigada procedente de Idaho, Estados Unidos.

Hoy día, el nosocomio recibe especialistas procedentes del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, Ciudad de México, y se tiene el equipo idóneo para  realizar  cirugías endoscópicas, que permite disminuir la mortalidad en los pacientes, así como el tiempo en que estarán hospitalizados.

Las cirugías son costosas. De acuerdo con el procedimiento a realizarse, los precios  van de los  100 mil pesos  hasta  o $170 mil.

Hoy día, el gobierno federal, mediante gastos catastróficos, costea el tratamiento. Para ello, es necesario que  el menor tenga sus papeles en regla con Seguro Popular, para que el nosocomio pueda agarrar ese recurso federal y vincularlo con el paciente.

El primer especialista que observa al menor es el pediatra. En Yucatán, recibe las valoraciones de los hospitales Agustín O’Horán o de la Amistad Corea-México.

Cuando lo trasladan al Hraepy un cardiólogo pediatra realiza la valoración, que seguirá con varios estudios como electrocardiograma, radiografía, tomografía y un cateterismo diagnóstico para ver cómo será la intervención.

Posteriormente, un comité integrado por cardiólogos clínicos, intervencionistas y cirujanos realiza una sesión para analizar, de acuerdo al paciente, cómo será intervenido.

Previo a la cirugía, el menor recibe la atención del psicólogo, pues pasa por una etapa de duelo y orientación, ya que a lo largo de su vida será intervenido tres veces, nutriólogo, dentista y genetista.

Por su parte, Cauich Segura comenta que dependiendo de las cardiopatías, pues hay unas sencillas y otras muy complejas, se determina el tipo de cirugía a realizarse, que en ocasiones rebasan el riesgo-beneficio.

Las ventajas, añade, son muchísimas. En el cateterismo se pica venas y arterias a través del corazón para ponerles una válvula aórtica, que es una especie de prótesis que van dentro de las arterias,  para que se expandan, y pueda fluir la sangre normalmente y llegue al músculo cardiaco de manera normal. El paciente está internado aproximadamente 24 horas.

En la cirugía del corazón abierto, es necesario abrir la espalda,  y el paciente sale de terapia intensiva dos semanas después, en el mejor de los casos, una.

“Ya resuelto el problema del corazón, nosotros reintegramos al niño en la sociedad, para que sea productiva en la vida futura”, dice Cauich Segura.

Cirugías que se realizan

En la actualidad, el nosocomio realiza  cirugía cardiovascular de mínima acción, cirugía cardiovascular abierta y cirugía de mínima acción en cardiopatía congénita.

“Tener una cobertura para cardiopatía congénita no es fácil. Pues muchos de los niños con esos padecimientos no viven en sitios urbanos como Mérida. Por eso se firmaron convenios con los gobiernos de Campeche y Quintana Roo”, expresa Rafael Antonio Barrera Zoreda, director del Hraepy.

–Tarde o temprano, el será un centro especializado de cardiología–abunda el galeno, quien destaca los convenios firmados con los gobiernos de Campeche y Quintana Roo para darle mayor cobertura a niños con esos padecimientos.

En el caso de Yucatán está el programa “Cables Salvavidas”, del DIF estatal.

 

Irbin Flores Palomino

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